Cómo la Inteligencia Artifical e IoT ayudan al ciclo de reutilización

//Cómo la Inteligencia Artifical e IoT ayudan al ciclo de reutilización

Autor: Daniel Fajardo Cabello – El Pulso 22/8/2018

Le preguntamos a especialistas de grandes compañías tecnológicas cómo la digitalización puede ayudar en la economía circular y la conclusión fue que la protección al medioambiente y la informática están cada vez más relacionadas.


La tecnología ha aprendido muchísimo de la naturaleza. Leonardo Da Vinci se inspiró en el vuelo de los pájaros para crear una especie de Alas Delta y la Nasa imitó la textura y movimiento de las antenas de las jirafas para desarrollar las articulaciones de los trajes espaciales. Es hora de devolver la mano. Y qué mejor forma que aplicar la informática al cuidado del medioambiente y a la lucha por el cambio climático. Según los expertos de grandes compañías tecnológicas, tendencias como el Big Data, Internet of Things (IoT) o la Inteligencia Artificial (IA) pueden ser un gran socio de la economía circular.

Para hacerse una idea, un estudio realizado por Vanson Bourne y Teradata a 260 grandes organizaciones globales, reveló que el 80% de ellas está invirtiendo en IA y el 42% afirma que aún hay lugar para nuevas implementaciones de esta tecnología en la empresa. “El concepto de “Circularity Analytics as a Service” (Servicio como Analítica Circular), permitirá automatizar y optimizar la selección de reutilización de activos en productos, componentes o niveles de materiales para obtener su máximo valor”, comenta Rodrigo Seguel, CTO de IBM en Chile.

En Microsoft, también le pusieron nombre a la evolución de la IA. “Hablamos de Intelligent Edge, información que está a la mano para tomar decisiones en tiempo real y con baja latencia. Este concepto se utiliza en varios sectores, como el petrolero, donde el poder de cómputo debe estar lo más cercano a la acción o en un pequeño agricultor que no regará de más o de menos sus cultivos”, comenta Wilson Pais, gerente de Innovación y Tecnología de Microsoft Chile.

Según cifras de Accenture, la economía circular puede generar beneficios por más de US$4.500 millones para 2030. “La economía circular está cambiando las relaciones entre mercados, consumidores y recursos naturales. Si a esto le sumamos nuevos modelos de negocios, habilitados por tecnologías digitales, los resultados son prometedores en prácticamente todas las industrias”, asegura Esteban Rodríguez, country managing director de Accenture Chile.

Más autosustentables

En general, las empresas tech concuerdan en que de manera interrelacionada, el IoT y la IA son claves en el contexto de la economía circular, ya que optimizan procesos y así se logra crear un menor impacto en el medio ambiente. Para ejemplificarlo, Patricia Pelayo, ingeniera de Preventa del área BPO de Adexus, lo pone de la siguiente forma: “Pensemos en estas tecnologías aplicadas a la gestión de flotas y rutas de una empresa. Con IoT e IA se logra optimizar rutas, permitiendo llegar a destino en menos tiempo, consumiendo menos combustible y liberando menos gases a la atmósfera.”

Al igual que Adexus, Cognitiva también es una compañía informática Latinoamericana, que ha crecido bastante gracias a su especialización en Analítica. Danilo Sturiza, gerente comercial de Cognitiva, es de una opinión similar. “En industrias conectadas se integran sistemas de información y conocimiento basados en redes colaborativas. Esto permite una gestión más eficiente y optimizada de la cadena de valor, así como del uso de los distintos recursos utilizados para ello”, indica Sturiza.

La idea de base de la economía circular es que el flujo de los materiales (recursos-producto-residuos) el cual es lineal, necesita ser transformado en un flujo circular (recurso-producto-recursos reciclado). En ese esquema, según Alejandro Legazcue, director de Arquitectura Digital & IA de Everis Chile, “con IOT, mediante sensores, es posible hacer seguimiento de los productos y sus componentes para determinar su estado, facilitando la optimización de materias primas que puedan requerirse en nuevos productos, gestión de stocks, optimización de energía, manejo de residuos, etc., sumado a la eliminación del despilfarro mediante propuestas más ajustadas a las necesidades específicas.”

Por ejemplo, ya existe una solución de inteligencia artificial que separa cartón de polietileno, facilitando su reciclaje, y otra, para la agricultura, la cual provee datos y permite optimizar el rendimiento agrícola.

 

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